Fall after Newton

Autor: Steve Paxton.
Año:1988
Idioma original: ingles
Tradujo: Mariana Beltramini
Fuente: Contact Quarterly Otoño 88
Traducción oficial: no
Título original: Fall after Newton

LA CAÍDA DESPUÉS DE NEWTON
Cuando una manzana cayó sobre su cabeza, Isaac Newton se inspiró para
describir sus tres leyes del movimiento. Esto constituye la base de nuestras
ideas sobre la física. Siendo esencialmente objetivo, Newton ignoraba qué se
siente ser la manzana.
Cuando ponemos nuestra masa en movimiento, nos levantamos por sobre el
constante llamado de la gravedad hacia el vaivén, en una invitación circular de
la fuerza centrífuga. Los bailarines conducen y juegan estas fuerzas. Más allá
de la tercera regla de Newton, descubrimos que para cada acción, múltiples
iguales y opuestas reacciones son posibles. Aquí encontramos una
oportunidad para la improvisación.
Estamos observando una performance de Contact Improvisación, en forma de
dúo de movimiento. Esta cinta da una mirada amplia sobre los 11 años de
práctica de Nancy Stark Smith, desde su primera exposición al formato en el
que yo estaba trabajando cuando era nuevo en 1972, a través de momentos
escogidos de años consecutivos de trabajar conmigo, Steve Paxton, y con
otros.     
Los solos de Nancy testeando su movimiento, jugando con la gravedad y el
suelo, los que son, en este trabajo, no subestimados sino considerados
compañeros constantes. Ella no se dirige a sí misma- comienza a moverse y
luego deja que suceda, encontrando maneras de gestionar el momentum y la
gravedad.
Aquí, en 1976, Nancy y su compañero Curt Sidall se mueven para seguir el
punto de contacto a medida que éste se mueve, un foco básico de su
improvisación. En el juego de moverse y ser movidos, los movimientos
específicos son impredecibles, pero éstos ocurren en un terreno conocido – de
gravedad, de fuerza centrífuga, de soporte y de dependencia.
El contacto humano une las fuerzas que actúan sobre el cuerpo con las
sensaciones que éstas provocan dentro del cuerpo. Esta interacción hace
posible mantener todas las partes  de ambos cuerpos armonizando. Pero ellos
no eran tan audaces 4 años antes. En su primera performance de CI, ellos se
estaban acostumbrando a moverse por el tacto. Avanzando a tientas, fueron
encontrando claves sobre el formato/esquema y sobre ellos mismos y sus
percepciones.
La performance que llevó a Nancy a este formato fue un estudio muy enérgico
llamado Magnesium. Yo creé Magnesium para un grupo de hombres del
Oberlin College en 1972. Este investigaba la cualidad reflexiva del tacto con el
momentum, las caídas, los rolados y las colisiones.
Magnesium acaba con cinco minutos de pie, para describir una gran distinción
en la escala del movimiento.

Estar de pie quietos no significa del todo “quietos”. El balanceo en las dos
piernas le muestra al cuerpo del bailarín que uno se mueve con la gravedad,
siempre. Observar el constante ajuste que el cuerpo hace para evitar la caída
calma a todo el ser. Es una meditación. Es observar los reflejos trabajando,
sabiendo que son sutiles y fiables- y no sólo una medida de emergencia.
Estar de pie se volvió una de nuestras disciplinas, manteniendo la mente atenta
al momento presente del cuerpo. Esta simple práctica era la preparación para
las complejas interacciones que se generarían con un compañero. Así como
las prácticas de arrojar y recepcionar que requerían la respuesta instantánea,
llevándolos a estados adrenalíticos.
Al principio, parecía haber únicamente dos opciones-tratar de seguir el flujo de
la comunicación o resistirlo. Cada danza es una serie de decisiones
inmediatas. Y éstas son en el terreno. La piel suave está alerta a los puntos de
contacto, signos que dicen a los bailarines dónde están, orientándolos hacia el
compañero y hacia el suelo.  Sus percepciones se están extendiendo. Están
adrenalizadas. Dentro de sus mentes, los múltiples eventos de contacto y las
relaciones constantemente cambiantes se fusionan en una continuidad de
masas en  movimiento que crean una lógica alcanzada sólo en el calor de la
danza. Una lógica tan segura como aquella que hallamos cuando estamos de
pie solos y observamos la danza refleja de nuestros propios huesos.
El momentum más alto trae nuevas áreas de riesgo. A fin de desarrollar este
aspecto de la forma/formato, tenemos que ser capaces de sobrevivirlo. El
apoyo que necesitamos de las partes reflejas e inconscientes de nuestro
cerebro está más presente cuando la mente consciente no tiene miedo. La
calma de estar de pie se extiende a la caída.
Existen peligros/amenazas. Uno de ellos es pensar por adelantado. Lo que el
cuerpo puede hacer para sobrevivir es mucho más rápido que el pensamiento.
Es útil re-entrenar los reflejos para extender los miembros antes que
contraerlos durante una caída. Durante esta caída muy desorientadora, los
brazos de Nancy consiguen acunar su espalda, y esto esparce el impacto hacia
un área más amplia. Y ella no deja de moverse. Esto ayuda a dispersar el
impacto por un breve momento más. Ella no parece haberse molestado.
Haciendo un breve repaso a través del tiempo, comenzamos con el primer
dueto en el cual yo bailo rápido con Nancy, bailando con abandono y confianza
de llegar al momentum. Parece duro y desorientador para ella, pero ella está
deseando intentarlo.
Un año después, la sensación de movimiento fue más continua, y el fluir del
movimiento más largo. Hubo más tiempo para sentir lo que estaba pasando.
Mientras estamos en contacto, atendemos a nuestros propios reflejos, que han
sido estimulados por los movimientos de los otros. Nuestros reflejos nos
mueven, y esto provoca que nuestro compañero se mueva. Este ciclo de
respuestas de movimiento es continuo y forma la base del diálogo.
Cuando la seguridad física pudo ser asumida en un nivel más instintivo, fuimos
libres de jugar con el tiempo y con las sutilezas del tacto. Las expresiones del
movimiento se pudieron extender indefinidamente cuando ya no se necesitó
detenerse y revisar nuestra situación.
Hacia 1978 teníamos examinada la temporización del cuerpo por su cuenta
durante seis años, y comenzamos a buscar formas de cambiar nuestros
patrones habituales. Utilizar música fue uno de los caminos. Para esta

performance, tocó Collin Walcott, incorporando los sonidos aleatorios de
nuestro movimiento en su tocar los tambores. Nosotros bailamos en su ritmo y
él tocó para el nuestro.
Durante los períodos de los solos extendidos, cada uno esperábamos el
contacto físico en cualquier momento. Esperamos el momento de la toma de
decisión por parte de nuestro compañero o de nosotros mismos.
A través de los años, los principios que subyacen a nuestro movimiento se
mantienen igual. A medida que los sentidos se expanden hacia el espacio
esférico y el sistema muscular aprende a responder al tacto / contacto sobre
cualquier superficie del cuerpo, cualquier punto puede ser el fulcro para la
palanca y la continuidad.
Nancy y yo hemos bailado con muchos otros compañeros de variadas
experiencias y habilidades. Cada compañero acomodó sus propios
rompecabezas cinéticos que fueron bailados a través de la red del CI,
contribuyendo con nuevos elementos al cuerpo de trabajo.
El foco principal del entrenamiento es resintonizar los sentidos. No es sólo el
sentido del tacto lo que debe ser expandido, sino que todos los sentidos deben
volverse lo suficientemente elásticos para navegar a través del espacio
esférico, para manejar cualquier posición, cualquier cambio en la aceleración.
Parece que lo que emerge son dos cuerpos actuando como uno dentro del
dominio de las fuerzas físicas. Newton propuso ideas acerca de las fuerzas y
de su interacción. Además, CI trabaja con ideas o imágenes que son
sensaciones primero, luego sentidas por la mente.
Cada persona que haya bailado CI, ha enseñado su variación a sus
compañeros. Esta red difunde la información entre nosotros.
Como miembro de la primera generación en estudiar el CI, Nancy no sólo lo
aprendió sino que ayudó a definirlo, por la dirección en la que la llevó su
entrenamiento. Cuando ella comenzó, nadie sabía qué tipo de cuerpo de
trabajo resultaría de la práctica, ni qué propiedades se desarrollarían.
Hemos visto el primer evento de Contact que Nancy vió, Magnesium. Esta
pieza debe haber dejado una fuerte impresión en ella, la que al mismo tiempo
se debe haber alterado por el desarrollo de la modalidad de dueto.
Hemos tenido la oportunidad de ver el cambio físico de Nancy en los primeros
años de su estudio, y el desarrollo de su estilo de performance. Observando
sobretodo las imágenes de la performance, pudimos ver poco del trabajo diario,
pero hemos visto los espacios públicos donde el CI ha sido ampliamente
definido. Mirando el desarrollo de Nancy a través de 11 años, hemos visto un
capítulo de la físicamente rigurosa y entretejida estructura del CI.
Un aspecto importante del CI es el placer de moverse y el placer de bailar con
alguien de una manera muy espontánea. Esto sucede en un marco que
considera al cuerpo y toda su variedad como el foco primario desde el cual la
mente puede dibujar. Con esto, la danza se puede afinar hacia relaciones más
precisas con las fuerzas físicas.-
  

CHUTE Transcript
Canal / Tobogán / Rampa /Paracaídas
Por Steve Paxton.
Publicado primero en Contact Quarterly Primavera/verano 92
Estoy examinando el pasaje / transcurso /paso (movimiento) de arriba a abajo.
Miro el rango del paso, desde la pequeña danza de pie, a las caídas
encadenadas del caminar, hasta las largas zambullidas e inmersiones desde
puntos altos sobre otros cuerpos.
Con experiencia, el acto de caer se convierte en mi habilidad de adaptar mi
cuerpo a las variables de distancia, posición y dirección y a intuir qué parte de
mi cuerpo será la que reciba el primer momento de impacto.
La primera parte de mi cuerpo que toca el suelo, la puedo usar como palanca.
Extendiéndome hacia esa parte, puedo unificar mis miembros y mi torso para
preparar una secuencia a través de la cual suavemente transmita la energía de
la caída, y mi peso, al suelo. Dentro de la breve libertad de la caída, mi cuerpo
puede convertir un accidente repentino en un descenso controlado.
El resultado de tantos cambios en la orientación espacial y kinestésica en un
breve momento me hizo percibir el espacio como esférico. La esfera es una
imagen acumulada recogida de diferentes sentidos- uno de ellos la visión.
Como si una mirada rápida en todas las direcciones me diera una imagen de
cómo sería tener una superficie visual en todo mi cuerpo, en lugar de la piel.
La piel es el mejor recurso para la imagen porque trabaja en todas las
direcciones al mismo tiempo. Si pudiéramos desactivar la piel, podríamos
apreciarlo mejor. Pero la piel trabaja la mayor parte del tiempo en piloto
automático. La mente consciente es alertada si aparecen estímulos inusuales
en la superficie del cuerpo, pero no noto mi ropa o mi peso en una silla la
mayor parte del tiempo.
En Contact Improvisación, sin embargo, encuentro que estoy colgando de mi
piel. Y basándome en la información que me da, para protegerme, para
advertirme, para retroalimentar la información a la que respondo.
Estamos observando un material de 1972, el entrenamiento de la primera
performance de contact improvisación en la galería John Weber. Era un día
caluroso en New York City, pero todo el mundo parecía entretenido.
¿Qué puede aprenderse de atrapar un cuerpo lanzándose? La importancia del
tempo (timing). Que hay algo que es la correcta preparación. Que entender la
técnica con la mente es diferente de entenderla con el cuerpo. Que el
“momentum” se puede extender y utilizar una vez que el impacto inicial es
absorbido o desviado. O que la aparentemente imposible yuxtaposición de una
mujer menuda atrapando a un hombre fornido tiene posibilidades – la mayoría
de ellas yendo hacia el suelo. Pero esto es razonable. Intentar detener o

sostener demasiado peso es peligroso. La idea es descubrir qué es lo más
simple de hacer.
En un estado de confianza en el cuerpo y en la tierra, creíamos que podíamos
manejar las fuerzas involucradas en las interacciones físicas entre dos
personas que permiten al otro la libertad de improvisar.
El primer instante de cada caída es crucial. En ese punto se puede preparar un
rolado. Si la preparación no se hace en ese primer momento, la caída se
produce sin la guía del que cae.
Qué puede hacer un cuerpo para estar seguro? El apego con algo que no está
sucediendo es una barrera entre mí mismo y la circunstancia de mi cuerpo. La
memoria de juicios pasados me dice que prejuzgar no es seguro. Y la memoria
no puede funcionar conscientemente porque a estas velocidades no puedo
pensar la forma de estar más seguro. Si el pensamiento es muy lento, ¿Un
estado mental abierto es útil? Eso parece.
Aunque los adultos y los niños caen a la misma velocidad, los adultos tienen
más propensión a lesionarse porque su masa es más grande en proporción a
su fuerza estructural. Es posible desarrollar respuestas para manejar esto de
manera segura. Deslizamientos, rolados, o aterrizajes de superficie completa
que esparcen el impacto de aterrizar tanto como lo permite el área muscular,
son útiles en CI tanto como lo son en las artes marciales de Japón.
Me interesan las posibilidades de guiar el momentum de la caída para no
colisionar con el suelo o el compañero. Un cuerpo puede durar por décadas.
No quiero lesionar articulaciones. Por otro lado, no quiero focalizarme en la
fatalidad ni puedo excluir el miedo.
Las caídas eficientes tienden a volverse deslizamientos o rolados,
transformando el momentum vertical en una travesía horizontal. Puedo
aprovechar una palanca de último minuto de mi compañero que me permita
aterrizar sobre mis pies. Mi caída puede ser guiada para caer en espiral
alrededor del cuerpo de mi compañero. Por lo tanto, una caída que comienza
con una trayectoria descendente puede ser guiada hacia un círculo orbitando a
mi compañero y, finalmente, utilizar su momentum como ayuda para volver a/
reconquistar una posición elevada.
La energía contráctil o las tensiones superan a la sensación del movimiento
sutil, y así la gravedad se enmascara. La relajación es casi adecuada pero la
flaccidez es errónea. Explorando la pequeña danza de la alineación del
esqueleto mientras estoy de pie, puedo sentir las caídas sutiles de partes del
esqueleto.
Una cosa está clara. No tengo apenas recuerdos, musculares o mentales, de lo
que he bailado. Los movimientos específicos que mi cuerpo ejecuta cuando
improviso no están registrados conscientemente, y no puedo reconstituirlos. Me
siento transparente en la acción. Provocándola sólo un poco, y sin retener
ningún residuo.

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